Show Overview

Un siglo tan brillante para la literatura mexicana como lo fue el XX no podría haberse registrado sin el trabajo, a menudo incómodo y polémico, de los portavoces de la crítica. En este panorama destaca de manera central el nombre de Emmanuel Carballo, quien nació en Guadalajara el 2 de julio de 1929 y falleció el pasado 20 de abril en la Ciudad de México. Emmanuel, así a secas para quienes participamos mes con mes en la preparación de esta Revista, fue una presencia cercana y una voz viva en nuestras páginas pues nos vino confiando a lo largo delos últimos años sus escritos: revisiones, relecturas, acercamientos a diferentes aristas del espacio literario mexicano, sobre todo el de las décadas de los años cincuenta y sesenta. Poco antes de su lamentable partida nos envió un escrito de extraordinario interés: en él recuenta su relación con el escritor cubano Reinaldo Arenas, el autor de ‘El mundo alucinante’. Por supuesto, incluimos este texto en el expediente que hemos reunido como homenaje a los trabajos y días de esta figura mayor de la crítica y la historia literaria. El entrevistador incisivo y erudito comparece en una conversación con el estudioso, investigador y crítico al que consideraba su maestro: José Luis Martínez. En un ejercicio de reflexión en torno de su propia trayectoria, el entrevistador también está aquí como entrevistado: así ocurre en el diálogo que el autor de ‘Ya nada es igual’ sostuvo con Silvina Espinosa de los Monteros. La esposa del crítico, la escritora Beatriz Espejo, recapitula con emotividad la odisea entrañable de una vida en pareja. Colegas y amigos recuerdan y glosan las virtudes del francotirador que así como esgrimía con dureza argumentos adversos ante la obra de muchos autores también supo advertir desde temprano el talento monumental de Juan Rulfo y Juan José Arreola: he aquí las aportaciones de Felipe Garrido, Hernán Lara Zavala, Ignacio Solares y Guillermo Vega Zaragoza. El periodismo y la literatura convivieron en el temperamento creativo de Federico Campbell, el autor de ‘Pretexta’ que registró los entrecruzamientos obsesivos del poder y la memoria. A partir de su fallecimiento el 15 de febrero pasado, la Ciudad de México perdió a su tijuanense más risueño y amable. Lo recordamos con el rescate de un relato suyo, y un texto memorioso de quien fue su primera esposa, la catedrática y estudiosa ‘Margarita Peña’. Cercano a cumplir las siete décadas de vida, José Ramón Enríquez, amante del teatro en sus múltiples vitrinas, ya sea en la dramaturgia, la dirección de escena o la crítica, entrega a estas páginas un poema de lo más reciente de su producción lírica. María Teresa González de Garay, por su parte, analiza con las armas de la exégesis el tratamiento de la figura mitológica de Telémaco, el hijo de Ulises, en ‘Ritual de estío’, la primera obra dramática de Enríquez. La misma veta elusiva y apasionante delos vínculos entre los mitos y la poesía es revisada por David Huerta, en este caso a través de una indagación en la obra del escritor irlandés Seamus Heaney, Premio Nobel de Literatura 1995. José de la Colina, reciente recipiendario del Premio Xavier Villaurrutia por su libro ‘De libertades fantasmas’, hurga en la infancia de Octavio Paz en el pueblo de Mixcoac mediante el asedio ensayístico a una fotografía. Adolfo Castañón también revisita los caminos del autor de ‘Libertad bajo palabra’, en una faceta poco divulgada: su escritura Sobre cine. El poeta y filósofo Jaime Labastida hace un recorrido por el corpus filosófico escrito en español y Adolfo Gilly, por su parte, confronta la lealtad y la traición en torno a las figuras de Felipe Ángeles y Victoriano Huerta. La imaginación visual de Vicente Rojo, uno delos artistas plásticos que desde el Medio Siglo más ha aportado a la cultura mexicana, se halla presente en nuestro reportaje gráfico. Revista de la Universidad de México / UNAM D.R. © UNAM.

Artist

UNAM

Category

Arts, Podcasts
Untitled
Unknown
00:00 / 00:00